Disertaciones en el falso muelle
Con esta brevísima suerte
corriendo
en las microscópicas lagunas
que caen sobre la ruta
de escape;
los pescadores
aletean
en sus redes,
cautivos en el movimiento
matemático, dejan caer
al suelo
todos los silencios repentinos.
Las manos de los atrapadores
están tatuadas de solares.
Procuran ante todo
guardar sueños
que se acerquen
a la voz del agua
en constante ebullición;
todo está dicho
en las pieles
de los hombres viejos.
Esta laguna
es mi mar sin finales.
El suelo aletargado, hinchado
de humedad
y peces dormidos
(¿Cómo verán la noche
las oscuridades lentas?)
La arena es cicatriz
formada de mares rotos.
En el desagüe del mundo
alguien inmenso
tiró sus mascotas
por el retrete;
mírame
soy el niño que nada
atravesando
la alcantarilla del mundo.
Guardo
las gotas limpias
para beber de pronto
la primera
de todas las respuestas.
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