Breve canto a la muerte del día
Rehúyo
la destructiva y mortal
oleada de besos hirvientes,
como si el calor temprano
fuera capaz de evaporar
mis voluntades pequeñas.
Las fábricas exhalan
su miedo furtivo.
Manchan el alma
con simulacros del desnudo.
Sería fresco y amoroso
un aire
sin su protocolo
de supersticiones vivas.
27/07/26
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