Carta vieja
-Encontré una carta vieja que escribí cuando estaba enamorado. Me pareció muy oportuno que no tuviera ningún nombre. Aquí está:
Amor:
Tengo un desastre en mi cuarto por la mudanza. Tuve la intención de empacar mis cosas, teniendo la idea precipitada de que, entre antes estuviera listo, antes se resolverían todos los pendientes que tengo, pero no es el caso. El tiempo sigue corriendo a su manera bipolar y yo no sé de qué llenar las cajas que me voy a llevar a tu ciudad. Ojalá pudiera arrancar el cuarto completo para llevármelo a Monterrey. Nunca se sabe qué va a necesitar uno hasta que lo necesita. Saqué lo que a mi parecer fueron muchos libros de mis libreros, pero aún después del atraco siguieron viéndose llenos. Tomé más de diez, pero menos de quince. Los puse en una caja que ahora pesa muchísimo. También metí diarios y libretas en blanco.
Aproveché para buscar un estuche para tus lentes, pero fallé. La buena noticia es que encontré una bolsita de tela negra perfecta para que los guardes, muy parecida a la que utilizaba para guardar mis plumas y lápices para llevarlos en mi maletín. Ojalá te sirva, tiene aspecto de estar diseñada para almacenar un par de lentes.
Te escribo porque te estuve extrañando mucho todo el día. Hoy todo se sintió caótico y lento. Mi día duró mucho y quise escucharte hablar. Por más que lo intento, no logro calentarme los pies. Recuerdo tenerlos tibios cuando estábamos acostados en mi sala, cubiertos con una cobija. Ya sé que no te gustaron las fotos que te tomé riéndote, pero tengo que confesarte que las he estado viendo mucho estos días. Te miro como si pudiera verte moviéndote en las fotos. Al final no voy a subir ninguna. Voy a procurar tomarte fotos lindas. Fotos que te gusten. Para que puedas subirlas a todas partes. Me gustaría que nos tomáramos más fotos juntos.
Anoche me rasuré estratégicamente para que mi barba creciera como te gusta de aquí hasta la próxima vez que te vea, que no sé cuando será. Pensé que te iba a ver hoy, pero me gusta pensar que descansaste de la cirugía tan larga de hoy por la mañana. ¿Qué tipo de cirugía era? Seis horas suenan a cirugía complicada.
Estoy nervioso. No le he dicho a nadie, pero estoy nervioso por todo esto que está ocurriendo ahora. Fractura de pie, mudanza, dinero, limpieza, corte de cabello, incertidumbre. Necesito respirar. Respiro muy bien cuando te guardas entre mis brazos. Respiro muy bien cuando te escucho respirar.
En fin, mi amor. Voy a dormirme. O por lo menos intentarlo. Mañana temprano me voy a Monterrey y necesito despertar a tiempo para entregar unos papeles. Disculpa la carta desordenada y delirante, es la segunda que escribo así, pero tengo una impaciencia de hablar contigo que alimenta esta nueva correspondencia. Si prefieres la precisión y economía en las cartas, puedes decírmelo y podría reducirlo todo a pocas palabras. Amor. Luz. Nervios. Sed. Abrazo. Reloj. Cabello. Mudanza. Te amo, cosita bonita. Te veo pronto.
Te ama,
--REDACTADO--
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